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miércoles, 27 de enero de 2010

Vasitos de galleta



Están todas las chicas como locas con "la tableta de chocolate" del Cristiano ese, y la verdad que yo creo que no es para tanto. Una tableta de chocolate es algo delicioso, pero en manos de un maestro chocolatero se transforma y evoluciona convirtiéndose en un rico bombón. ¿Y a qué viene todo esto?. Pues a que mi "tableta de chocolate" ha evolucionado a bombón. Todo redondito y rellenito... y como no quiero que "evolucione" más, pues trato de aligerar las recetas que me gustan. Hace tiempo vi estos vasitos de galleta en el blog de Maria José y me lo apunté en la carpeta de asuntos pendientes. Cuando los hice me gustaron mucho. He modificado un poco su receta para hacerlos menos calóricos. Están buenísimos y a los niños les encanta. Mi sobrino cada vez que me ve me pide que le haga los vasitos de galleta.

Ingredientes:

20 galletas María Dorada
1 litro de leche semidesnatada
1/2 sobre de cuajada
1 cucharada de caramelo líquido
1 cucharadita de vainilla
Edulcorante líquido

Se ponen las galletas en la batidora. Se añade la leche, la vainilla y el caramelo. Se bate y se va añadiendo el edulcorante hasta que esté a vuestro gusto de dulce. No pongo cantidad porque cada marca tiene un punto de dulzor diferente. Por eso lo mejor es ir probando. Se añade por último la cuajada y se bate muy bien.

Sólo resta poner a fuego medio sin dejar de remover constantemente. Ojo porque tiene querencia a agarrarse a la cacerola. Cuando vaya espesando y antes de que llegue a hervir, apartamos del fuego.
La primera vez que lo hice, no se por qué me salieron grumos. Ahora cada vez que lo hago, es en este momento cuando le paso la batidora de mano y lo bato de nuevo. Ya sólo tenemos que llenar los vasitos y dejar enfriar. Luego a la nevera y listo. Los que tengan "termomí" lo tienen más fácil. Para saber tiempos y velocidad, mirad como lo hace María José en este link.

Salud y buen provecho.

jueves, 21 de enero de 2010

Arroz Negro

 
El arroz en Cádiz se hace de mil maneras, y casi todas ellas muy ricas si están bien elaboradas. En concreto los arroces caldosos y melosos no están mal. A todos les llamamos indebidamente "paella". Pero estuve por el Levante y allí saben bastante de arroces, y las paellas y los arroces que por allí se comen nada tienen que ver con los de por aquí. Ni la textura, ni la entereza del grano, ni el sabor, ni los ingredientes. También por aquí se suele poner de todo en el arroz, carne, pescado, toda clase de  mariscos con concha y con bigotes, y estás comiendo de todo menos arroz.
Otro tema interesante es el fumet o caldo de pescado. Un fumet elaborado con las espinas y cabezas de pescados de roca nada tiene que ver con el caldo elaborado con las cabezas de las gambas. Es muy típico cocer las cabezas de las gambas e incluso triturarlas y después colar. Da un sabor y un olor muy peculiar que a mi personalmente no me gusta nada.
Por eso investigué, pregunté, miré por la red. Un consejito por aquí y otro por allá me llevaron a esta receta definitiva que es de nuestro total agrado. En cuanto le pilléis el punto, nunca falla. Si no os gusta el arroz negro, no pongáis la tinta de calamar. Añadir azafrán y os saldrá igual de bueno, pero con un bonito tono dorado.

Ingredientes para 2 personas:

1/2 pimiento rojo y 1/2 verde
1 tomate maduro
1 cebolla
1 cabeza de ajos
1 puerro
1 choco pequeñito
250 gr de gambas
250 gr de arroz "bomba"
1/2 litro de fumet de pescado
2 bolsitas de tinta de calamar congelada
Sal


Se cubre el fondo de la paella con aceite de oliva y se pone a fuego suave. Se desgrana la cabeza de ajo y se ponen los ajos con piel en el aceite. Mientras se pica el resto de  la verdura en bronoisse (a cubitos pequeños).
Cuando los ajos estén doraditos, se apartan y se pone a freír el resto de las verduras y el choquito limpio y troceado muy finito a fuego medio. No poner el tomate todavía. Se pelan los ajos que hemos frito y se pican, añadiendo al sofrito. Cuando empiece a tomar color, añadimos el tomate pelado, troceado a cubitos y sin semillas y sofreimos muy lentito todo hasta que el choquito esté tierno.


 Este es el momento de añadir el caldo o fumet de pescado y el contenido de las dos bolsitas de tinta. Subir el fuego. Cuando hierva se añade el arroz bomba. Se rectifica de sal (poned sabrosito que luego el arroz es mu saborío), se remueve y ya no se mueve más durante todo el proceso de cocción. El arroz bomba  es más caro, pero merece la pena. Un kilo cunde muchísimo y para estos arroces va mucho mejor. Absorbe mejor el sabor del caldo y no se abre el grano. Una vez añadido el arroz es muy importante seguir los tiempos. Se pone el fuego a tope durante dos minutos. Luego se baja el fuego a la mitad, se añaden las gambas peladas y se tiene así durante trece minutos más.



Transcurrido ese tiempo, subimos el fuego hasta tres cuartos de su recorrido y tenemos dos minutos más. Apagamos el fuego, retiramos y tapamos con una tapadera que cubra todo el recipiente, o en su defecto con papel de aluminio. Dejamos reposar 5 minutos.

El resultado es un arroz con una textura de grano "enterito", sabroso y rico. Sin bigotes, sin conchas, sin espinas y para comer y no dejar ni un granito de arroz en el plato. En Alicante me sirvieron un pequeño recipiente con alioli para ir acompañando al arroz y aunque me pareció raro al principio, cuando lo probé me gustó mucho.


Salud y buen provecho.

martes, 19 de enero de 2010

Crema de calabaza



Después del montón de calorías de los garbanzos con tagarninas, voy a poner una receta muy light. Se trata de una cremita de calabaza muy rica que se prepara en un momento y es muy nutritiva. Sienta muy bien calentita y aporta muchas vitaminas por todas las verduras que lleva. Como primer plato de invierno es ideal.

Ingredientes para 4 personas:

300gr de calabaza
1 calabacín pequeño
1 cebolla
2 zanahorias
2 patatas medianas
1 puerro
4 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta

Se lavan, se pelan y trocean las verduras y se pone en una cacerola. Se cubre de agua y se añade un chorro de aceite de oliva y un poco de sal y se pone a cocer al fuego durante unos 20 minutos.
Se aparta del fuego y se pasa por la batidora hasta dejar una crema fina.
Si os gusta con un poco más de sabor, y una textura más densa se pueden añadir un par de quesitos tipo "El Caserío" a la hora de batir. También se puede poner un poco de nata líquida, pero cada cosa que se añade, hace subir el registro de calorías.Yo la hago sólo con verduras y está muy rica y suave.

Salud y buen provecho.

viernes, 15 de enero de 2010

Garbanzos con tagarninas




Los que me lean de Cádiz seguro que saben lo que son las tagarninas. No se si esta verdura silvestre es conocida con el mismo nombre en el resto de España o tal vez no sea ni conocida. Yo tenía entendido que su época de recolección era en primavera, por eso me sorprendió que en pleno enero y con la que está cayendo las vendan en el mercado. El otro día mi padre me compró en "la plasa" (mercado de abastos en gaditano), medio kilo de tagarninas. Como tenía hace tiempo un paquete de compango asturiano para hacer fabada, y a Eva no le gusta la fabada, pues pensé en hacer un potaje de garbanzos con tagarninas y ese compango asturiano. El resultado fue sensacional. Es un plato que ahora pal frío viene muy bien. Un plato de este potaje y no tienes frío en todo el día. Del compango sólo puse la mitad y fue más que suficiente. La otra mitad me la reservo a ver que utilidad le doy.




Ingredientes para 6 personas:

1/2 Kg de garbanzos
1/2 Kg de tagarninas
1 Cebolla grande
1/2 Pimiento rojo y 1/2 pimiento verde
5 Dientes de ajo
1 Tomate maduro
6 Patatas pequeñas-medianas.
1 Chorizo
1/2 Morcilla
1 Trocito de panceta
1 Trocito de jamón
Sal, laurel y una cucharadita de pimentón de La Vera.
Aceite de oliva
Agua mineral.

Uno de los problemas que nos encontramos aquí en Cádiz con las legumbres, es que el agua es muy dura. Contiene mucha cal. Compramos garbanzos de calidad, pero a la hora de remojarlos los ponemos en agua del grifo. La diferencia si los ponemos a remojar y los cocinamos con agua mineral es abismal. Yo siempre los pongo con agua mineral la noche anterior, de tal forma que los tengo unas diez horas en remojo.

Ponemos el fondo de la olla exprés con aceite y sofreímos el ajo laminado, la cebolla y el pimiento a cubitos y tres o cuatro hojas de laurel. Añadimos un poco de sal y sofreímos a fuego medio removiendo de vez en cuando. A los 5 minutos más o menos añadimos el tomate pelado y troceado y seguimos removiendo de vez en cuando. Cuando el sofrito está listo, añadimos 1 litro de agua mineral y llevamos a ebullición. Ponemos entonces las tagarninas, los garbanzos, la panceta y el jamón. Añadimos un puñadito de sal, una cucharadita de pimentón de La Vera y corregimos el nivel de agua hasta que cubra los ingredientes. Cerramos la olla y los ponemos a cocer aproximadamente 20 minutos.
Transcurrido este tiempo, apartamos la olla del fuego y la abrimos sacando primero el vapor. Añadimos las patatas peladas pero enteras y el chorizo troceado. Ponemos a cocer a fuego medio sin tapar y vigilando el nivel de agua unos 20 minutos más, hasta que las patatas estén tiernas. Cuando calculemos que van sobre 15 minutos y nos quedan 5 minutos más o menos añadimos la morcilla troceada. Si la añadimos antes se deshace. es el momento de probar y rectificar de sal. Como todos los potajes, está mas bueno de un día para otro.
Me han pedido que recomiende qué vino puede acompañar bien a cada plato. No soy un experto en vinos, y además sobre gustos, los colores. A mi personalmente este tipo potajes me gusta acompañarlo con una copita de tinto jóven.

Salud y buen provecho.

martes, 12 de enero de 2010

Pizza vegetal con anchoas.


La pizza es algo que gusta a casi todo el mundo, pero que normalmente compramos hecha en una pizzería, o en todo caso precocinada. Hacer la masa, si te gusta la cocina, no tiene ningún problema, pero si eres de los que no cocinan mucho tal vez sea un poco engorroso. Hacer la masa con la máquina panificadora no tiene ningún misterio. Se ponen los ingredientes, se selecciona el programa, y en una hora y media tenemos 750gr de masa para hacer dos pizzas rectangulares del tamaño de la bandeja del horno. Esta masa casera, y en definitiva, la pizza hecha en casa, no tiene nada que ver con la precocinada ni con la mayoría de las de pizzerías más o menos indudtrializadas. Se parece más a las de las trattorias artesanales, con su masa fina y crujiente...ummmm


Ingredientes para la masa en panificadora:

480 gr de harina
240 ml de agua
1,5 cucharadita de sal
1 cucharada sopera de aceite de oliva
1 cucharada de café de levadura de panadero, de Maizena o Vahiné, o en su defecto, levadura fresca prensada. (Sección de refrigerados en Mercadona, junto a la mantequilla). No vale la levadura química.

Se ponen todos los ingredientes, primero agua y aceite, luego la sal, luego la harina y por último la levadura, y se programa. En hora y media tenemos masa para dos pizzas. Se puede congelar en porciones para usarla cuando la necesitemos.

Para hacerla a mano, debemos poner los ingredientes en un bol y amasar a mano hasta que se integren bien y no esté pegajosa. Luego la tapamos con un paño y la dejamos reposar en un sitio cálido hasta que doble el volumen. Lo suyo es alrededor de 40 grados. Se puede calentar el horno a esa temperatura, apagarlo y dejar la masa dentro. Una vez doblado el volumen, ya estará lista. Seguro que lo tenemos mucho más claro echando un vistazo a esta video receta del genial Jamie Oliver.


Para la cobertura:

2 tomates maduros
1/2 calabacín pequeño
1 cebolla pequeña
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
1 lata de anchoas
Unas cuantas aceitunas negras sin hueso
1 bolsita de queso mozzarella rallado
Un poco de aceite de oliva
Orégano

Se enharina la superficie de trabajo y se amasa la bola de masa (la mitad de la que se obtiene con la cantidad de ingredientes recomendada) hasta dar la forma y tamaño deseada. Nosotros la estiramos uniformemente hasta que tenga el tamaño justo de la bandeja del horno. Se pone sobre un papel de horno y se coloca en la bandeja. Es hora de precalentar el horno a 240º.

Se cortan los tomates a la mitad y se rallan hasta obtener todo su jugo. Se añade sal, un poco de pimienta y orégano o albahaca. Siempre utilizo una u otra indistintamente, pero no suelo mezclarlas porque personalmente no me gusta el sabor de la mezcla. Se extiende homogéneamente por toda la masa. Se pelan y laminan los ajos y se colocan sobre el tomate. A continuación laminamos el calabacín muy finito y ponemos sobre la masa. Cortamos en juliana muy finita la cebolla y a la masa. Hacemos lo propio con el pimiento luego ponemos las anchoas distribuidas del modo que nos guste. Laminamos en rodajitas las aceitunas y padentro. Por último añadimos queso al gusto. Yo no suelo cargarla mucho de queso. Es menos calórica y la digestión es mucho más fácil. Rociamos la pizza con un hilito de buen aceite de oliva. No obstante, sobre la cobertura, una pizza admite todo lo que se os pase por la imaginación.

Ya sólo queda meterla en la zona media del horno ajustando la temperatura a 220º. Tardará sobre 25-30 minutos. Vigilad porque cada horno es un mundo.

Salud y buen provecho.

lunes, 11 de enero de 2010

Macarrones negros con gambas y calabacín confitado



Nos encanta la pasta. Nos gusta de todas formas. Además ahora es muy fácil encontrar multitud de variedades, formas, colores y sabores de pasta en casi cualquier supermercado o tienda paqueñita. En concreto esta receta de macarrones negros con tinta de sepia, y cocinados con gambas y calabacín y ajo nos encanta.

Ingredientes para 2 personas:

250 gr de macarones negros
1 calabacín pequeño
4 dientes de ajos
100 gr de gambas pesadas ya peladas.
Pimienta, sal, y mezcla de hierbas aromáticas.
Queso emmenthal o parmesano para rallar
Aceite de oliva

Lavamos bien el calabacín y lo secamos. Luego lo cortamos longitudinalmente en 4 trozos y los laminamos bien finito. Pelamos y laminamos los ajos también muy finitos. Cubrimos el fondo de la sartén con aceite de oliva y ponemos a fuego muy suave el calabacín y los ajos tapando la sartén. Añadimos una pizca de sal y vamos vigilando y removiendo de vez en cuando con mucha paciencia. Para confitarlos, el aceite debe estar en torno a los 70 grados, así que lo suyo es echarse una copita de manzanilla y vigilarlos mientras degustas la manzanilla con unos taquitos de jamón. Llega un punto en que el calabacín y los ajos se vuelven casi transparentes y el calabacín se va deshaciendo al remover. Tardó aproximadamente 45 minutos, así que lo dicho. Fuego suave, paciencia, jamón o queso y Manzanilla de Sanlucar
Una vez hecho esto, ponemos el agua a calentar y cuando hierva echamos un puñado de sal y añadimos la pasta siguiendo las recomendaciones de tiempo del fabricante. Mientras añadimos al sofrito de calabacín y ajo las gambas ya peladas y media cucharadita de mezcla de finas hierbas, como tomillo, salvia, orégano, albahaca etc…
Cuando esté cocida la pasta, escurrimos bien y sin lavar la pasta, la añadimos al sofrito inmediatamente. Subimos el fuego a tope y damos unas vueltas durante un par de minutos. Emplatamos y espolvoreamos con un poco de pimienta negra recién molida. A continuación rallamos el queso por encima. En este caso puse emmenthal.
Se tarda mucho en hacer los calabacines de esta forma, pero el resultado es impresionante.

Salud y buen provecho.

domingo, 10 de enero de 2010

Pierna de cordero lechal al estilo Castellano-Leonés



Cuando vamos a León no podemos resistirnos a tomar un cordero lechal asado al estilo castellano-leonés. Está delicioso y no se me hace para nada pesado. Tras varias visitas al Asador de Salamanca en León, le preguntamos al dueño la receta y nos dijo que simplemente se ponía en una cazuela de barro con agua, sal y laurel, y se hacía lentamente en horno de leña.
Aquí en Cádiz acostumbramos a poner a los asados bastantes especias y manteca de cerdo. Salen muy ricos, pero la digestión se hace mucho más pesada. Comentando la receta con mi amigo Enrique, me decía que con tanta agua y sin ná má, iba a salir cocido en vez de asado. Pues toma nota de esta receta.

Ingredientes para 2 personas:

1 pierna de cordero lechal
1 buen puñado de laurel
Sal
Agua



Como yo no tengo cazuela de barro, y mucho menos horno de leña, coloco el cordero en un recipiente de Pirex. La untamos con sal y ponemos como 2 cm de agua en el fondo del recipiente. Añadimos un buen puñado de hojas de laurel y ponemos al horno en la zona media a una temperatura de 100º sólo la parte de abajo. Tras una hora damos la vuelta. Luego cada 15 minutos regamos con su jugo y cada media hora damos la vuelta de nuevo. A las dos horas desde que lo pusimos, subimos el horno a 180º arriba y abajo y seguimos regando con su jugo cada 15 minutos y dandole la vuelta cada 30 minutos. El tiempo total dependerá del horno, porque cada horno es un mundo. Yo suelo tenerla tres horas en total.

En el asador lo acompañamos siempre con una ensalada de invierno.

Ingredientes para la ensalada de invierno:

1 bolsa de mezcla de lechugas.
1 granada
1 cucharadita de café de sal
5 cucharadas sopera de Aceite
1 cucharada sopera de Vinagre de Jerez
1/2 cucharadita rasa de café de mostaza antigua
Una pizquita de Miel

Ponemos la mezcla de lechugas en un recipiente adecuado y añadimos los granos de la granada.
Para preparar el aliño, utilizando un tenedor, ligamos enérgicamente en un bol todos los ingredientes y lo añadimos a la ensalada mezclando muy bien.

Por supuesto este asado es aconsejable acompañarlo de un buen caldo de la tierra tal que un Prieto picudo, un Ribera de Duero...

Salud y buen provecho.

Tosta Don Manuel



Somos del sur. Aquí en Cádiz tenemos unas playas espectaculares que son visitadas durante los meses de verano por miles de personas, lo que hace que nosotros vayamos buscando nuevos destinos turísticos, y a ser posible, sin playa. Por ello, hace 6 años estuvimos en León de visita turística. Es una ciudad que nos cautivó desde el principio por su hospitalidad, sus monumentos, y sobre todo ese barrio húmedo. Sus callecitas que me recuerdan al casco antiguo de Cádiz, con sus edificios antiguos, sus estrechas calles llenas de vida y de bares. La diferencia con Cádiz radica en que en León te pides un vino, y te ponen una tapa gratis. En algunos sitios es una rodajita de embutido leonés con un poco de pan. En otros un pincho de tortilla, en otro un plato de arroz recién hecho por el que en Cádiz deberías pagar 3 euros mínimo. Antes de entrar el euro, Cádiz era barato, pero con el euro, los bares han subido los precios una barbaridad. Lo notas sobre todo cuando sales fuera.
Tanto nos gustó León que repetimos visita. Conocimos gente maravillosa y desde entonces volvemos una, dos o tres veces por año. Mi amigo Manolo nos llevó a un bar en la parte de Burgo Nuevo en el que nos pusieron de tapa una tosta muy sencilla pero exquisita. Se trata de una combinación de sabores que a mi no se me hubiese ocurrido, pero que se la ponen siempre a Manolo porque es su favorita.

Ingredientes para 2 personas:


4 rebanadas de pan tipo chapata, o rústico. También se puede usar un mollete cortado en 4 trozos. Nosotros hemos empleado pan francés elaborado en casa.
1 latita de anchoas. Comprad unas buenas. Esas que están tiesas, saladas como ripios y llenas de espinas no valen.
1 porción de foie de pato.

Se tuesta ligeramente el pan, bien en el horno o bien con una tostadora. Se hunta generosamente el foie y se ponen encima dos o tres anchoas. Simple, pero genial.







Ahora que está tan de moda eso del maridaje, podemos acompañar de un vino. Aquí en Cádiz diríamos : “po eso entra una jartá bien con una copita de Gloria”. Gloria es un moscatel blanco de Chiclana, y que el maridaje con esta tosta es absolutamente Gourmet.

Salud y buen provecho.

sábado, 9 de enero de 2010

Máquina panificadora




Es cada vez más difícil encontrar un buen pan artesanal. Estaba harto de comer pan precocinado de este que venden ahora en todas partes, incluida panaderías y que vete tú a saber que clase de aditivos, grasas trans y demás aditivos “de uso alimentario” le añaden. Así que empecé a investigar y a hacer pan casero. Nada que ver con el industrial, pero no nos engañemos, hacer pan a diario en casa ocupa mucho tiempo. Sobre todo hay muchos tiempos muertos mientras respetas los tiempos de levado. Puedes hacer otras cosas mientras, pero debe ser un día que tengas previsión de quedarte en casa toda la mañana o toda la tarde. Con el ritmo de vida actual, esa es tarea harto complicada.
Llevaba yo tiempo detrás de comprar una máquina panificadora de esas que a veces ponen de oferta en el Lidl, pero mira que cuando yo quería comprar la máquina no salía la oferta, así que compré una de Moulinex.
Hace ya más de un año y medio que la tenemos y estamos encantados con ella. Hacemos unos panes riquísimos y con ingredientes naturales, y lo más importante para los que vamos siempre muy justos de tiempo. Pones los ingredientes, seleccionas el programa y te olvidas hasta que te avisa. Esta foto es de un pan rústico que lleva harina blanca, harina integral y harina de centeno. Aceite de oliva, leche, sal, azúcar y levadura de panadero. Un poco de agua y nada más. Está buenísimo. Además se pueden añadir frutos secos, tomate un polvo, orégano y parmesano, sustituir el agua por cerveza… todo lo que se te ocurra.

Además puedes elaborar una masa para hacer pizza casera que nada tiene que envidiar a las de trattoría, y que por supuesto milita en otra división que las precocinadas.

El único pero, si es que esto es un pero, es que al poco salió en el Carrefour una máquina que por 15 euros más, además de elaborar pan y masas, es capaz de cocinar. Algo así como La Cocinera, pero con un precio mucho más accesible.



Aquí os dejo una foto del pan rústico. La receta es del recetario de la máquina. Más adelante os pondré una receta de pizza casera que hacemos a menudo porque nos encanta.

viernes, 8 de enero de 2010

Sorbete de limón al cava


Este sorbete es muy rico y refrescante y puede tomarse como postre o como cóctel. Se prepara en dos minutos y siempre triunfas.

Ingredientes para 6 personas:

1 tarrina de sorbete de limón de 1Kg
1/2 botella de cava BRUT
Unas hojitas de hierbabuena

Para elaborar este sorbete, sacamos el helado del congelador una media hora antes. Lo ponemos en un recipiente adecuado y añadimos la media botella de cava frío y un puñadito de hojas de hierbabuena. Batimos muy bien con la batidora y ya está listo nuestro sorbete. Servir en copas de cava con una pajita.

Salud y buen provecho.

martes, 5 de enero de 2010

Merluza de año nuevo



La merluza es un pescado blanco bajo en grasa pero muy rico. Cuando se encuentra en el mercado a buen precio, es imposible resistirse a comprar un buen ejemplar. Admite infinitas preparaciones como frita en rodajas, a la vasca, en salsa verde, en tomate...
Para año nuevo, encontramos en el mercado de Cádiz a nuestro pescadero Francis con un puesto montado a base de merluza. Francis es uno de los pocos pescaderos profesionales que quedan en el mercado. Si le pides a otros que te limpien la merluza y te saquen los lomos limpios de espinas te dicen en tu cara que no. No les interesa perder el tiempo en eso. Pues peor para ellos. Yo prefiero tratar con profesionales. Ver a Francis trabajar es un lujo. El tío maneja el cuchillo con una maestría impresionante. ¡Tchasss!, la cabeza fuera. La abre por la mitad y saca las vísceras. Luego los dos lomos límpios. Espectacular.
El caso es que compramos dos merluzas que pesaron más de tres kilos y medio. Y la hicimos de esta manera para el día 1 de enero. Salieron 12 raciones bien servidas.

Ingredientes para 12 personas:

3kg de merluza ya limpia
500gr de almejas
250 gr de langostinos
3 huevos duros
1 bote de espárragos trigueros
2 latitas pequeñas de pimientos morrones
1/2 latita de guisantes
6 cebollas medianas
1 cabeza de ajos
2 hojas de laurel
sal
Aceite de oliva
1 Cucharada sopera de harina
1 vasito de Manzanilla de Sanlucar

Empezamos por trocear los filetes de merluza en trozos de un tamaño más o menos razonable. De cada filete salieron cuatro trozos. Una vez troceada, la reservamos.

Abrimos las almejas en una cacerola con un chorrito de manzanilla. Colamos el jugo y reservamos.

Pelamos los langostinos y reservamos.

Ponemos a cocer tres huevos durante 10 minutos. Dejamos enfriar. Pelamos y reservamos.

Hacemos un caldo hirviendo las cabezas y las espinas de las merluzas con dos hojas de laurel en un litro de agua durante unos 10 minutos. Colamos y le añadimos el jugo de las almejas que habíamos reservado previamente.

Ponemos en una cazuela grande aceite de oliva hasta que cubra el fondo y ponemos a calentar. Freimos los dientes de ajo enteros con piel y los sacamos. Añadimos las cebollas picadas en juliana y vamos pochando a fuego lento con un poco de sal. Mientras pelamos los ajos que hemos frito antes y los picamos añadiéndoselos a la cebolla. Cuando la cebolla se ponga transparente, añadimos una cucharada sopera de harina y freimos por un par de minutos. Es el momento de añadir el vasito de Manzanilla de Sanlucar y poco a poco el caldo de pescado. Vamos removiendo a fuego lento. Debe quedar espesito. Luego la merluza suelta bastante jugo. Es el momento de añadir sal a gusto y la merluza. Añadimos caldo hasta poco antes de que cubra la merluza por completo. Cocinamos a fuego suave durante 15 minutos, vigilando en todo momento que no se nos queme el fondo. Para ello vamos moviendo la cazuela frecuentemente con movimientos suaves pero enérgicos. Cuando lleve 10 minutos, es el momento de añadir los pimientos cortados en tiritas, los guisantes escurridos, las almejas y dejamos cocer otros 5 minutos. Una vez finalizada la cocción se decora con los espárragos, los langostinos y el huevo cortado en rodajas finitas.
De guarnición pusimos patatitas al vapor. Un lujazo.

Salud y buen provecho.

domingo, 3 de enero de 2010

Boquerones en adobo



Otra forma de tomar los boquerones, muy andaluza y muy sabrosa es prepararlos en adobo. El pescaito en adobo es algo mu típico de Cai. Cada vez quedan menos freidores, pero afortunadamente todavía se puede comprar un cartucho de adobo en el freidó y no veas lo rico que está.

Preparar los boquerones en adobo es muy sencillo. Necesitamos...

Ingredientes:

500gr de boquerones.
1 cucharadita de pimentón de La Vera.
4 dientes de ajo.
3 hojas de laurel.
Vinagre de vino.
Agua.
Orégano.
Sal.
Aceite de oliva para la fritura.
Harina para freír.

Para preparar el adobo debemos tener los boquerones limpios tal como los preparamos para la receta de boquerones en vinagre. Una vez los tenemos limpios sin la cabeza, sin espinas y vísceras, lo ponemos en un recipiente de cristal y añadimos los ajos enteros, simplemente dándoles un golpe seco. Añadimos el laurel los boquerones, sal al gusto (como tres cucharaditas de café), el pimentón, un puñadito de orégano picado, y mas o menos al 50% una mezcla de vinagre y agua hasta cubrir los boquerones. Se deja macerar toda la noche en el frigorífico.

Antes de freírlos, debemos escurrirlos muy bien y secarlos con papel absorvente. Se pasan por harina especial para freír pescado. Yo utilizo una de "las panaderas sevillanas" que va genial y que venden en el Mercadona.Una vez enharinados se frien durante aproximadamente 3 minutos en aceite de oliva bien calentito pero sin que empiece a humear. Una vez fritos, escurrir sobre papel de cocina y emplatar.
Están de vicio. Seguro que no puedes comer sólo uno.

Buen provecho y salud.

Salmón asado con patatas al vapor


Este es un plato muy fácil de hacer y a la vez muy sabroso y nutritivo por aquello del omega3.A nosotros nos encanta y se prepara en un pis pas. Yo utilizo salmón fresco si lo encuentro a buen precio, pero si no, venden en los supermercados Dia en la sección de congelados una cajita con dos lomitos de salmón limpios y sin espinas que son sensacionales. En esta ocasión se ha elaborado la receta con una de esas cajitas.Las patatas se hacen en una bolsa especial para asar que compro en Mercadona. Van estupendas para asar al horno y al microondas.


Ingredientes para 2 personas:


1 cajita de salmón congelado Dia.
4 patatas medianas
Sal gorda o sal de Maldon.
Aceite de oliva
Hierbas aromáticas al gusto.
Pimienta negra recién molida.

Empezamos poniendo en una sartén unas gotas de aceite de oliva y marcamos el salmón un par de minutos por cada lado. Sacamos de la sartén, colocamos en una fuente apta para el horno y reservamos. Ponemos el horno a calentar a 180º.

Mientras lavamos y secamos las patatas y las metemos en una bolsa de asar. Añadimos un poco de sal gorda y un puñadito de hierbas aromáticas al gusto. En este caso añadí una mezcla de salvia, orégano, romero, tomillo y albahaca. Cerramos la bolsa y la ponemos en el microondas a plena potencia durante 10 minutos. Pasado este tiempo abrimos la bolsa con cuidado de no quemarnos y sacamos las patatas. Las cortamos por la mitad y las colocamos en un plato. Mientras se hacían las patatas, ponemos el salmón en el horno convencional que antes pusimos a precalentar, durante 8 minutos. Sacamos el salmón y emplatamos junto a las patatas. Ponemos sobre las patatas un poco de pimienta negra y un poco de sal de maldon o sal gorda y rociamos con un hilillo de buen aceite.

Salud y buen provecho.

Sushi español o boquerones en vinagre



Cuando oímos hablar de sushi, enseguida lo asociamos a pequeños bocaditos elaborados a base de pescado crudo, aunque el sushi puede ser de carne, verduras, pescado y marisco y hasta huevo. Los boquerones en vinagre son como el sushi español. Para prepararlos nos hace falta un género de primerísima calidad. Unos boquerones fresquitos son la base de este plato.

Ingredientes:

250 gr. de boquerones.
Vinagre de vino blanco.
2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra.
Perejil.
Sal.

El primer paso consiste en limpiar a conciencia los boquerones, quitando las espinas, la cabeza y las vísceras y enjuagarlos muy bien bajo un chorro de agua fría.
Una vez limpios se dejan escurrir y los metemos al congelador durante al menos 48 horas para evitar intoxicaciones por el anisakis. Una vez transcurridas las 48 horas, sacar del congelador un día antes y descongelar en la parte de arriba del refrigerador.
Una vez descongelados, se extienden todos los lomitos en un recipiente a ser posible de cristal. No me gusta que el plástico o el metal estén en contacto con el vinagre. Entre capa y capa de boquerones, se espolvorea con sal gorda y se rocía con el vinagre. Una vez colocados todos los boquerones en tandas, se espolvorea con sal y se cubren totalmente con vinagre. Se dejan macerar en el frigorífico durante toda la noche. Veremos que los boquerones toman un color blanco.

Al día siguiente los sacamos del frigorífico y los escurrimos perfectamente. Los pasamos a un plato o fuente y los vamos intercalando con láminas muy finitas de ajo y un poquito de perejil recién picado. Al final rociamos generosamente con un buen aceite de oliva.

Es un plato genial como tapita, acompañados de unos picos, o una crujiente rebanadita de pan y como no, de una copita de fino o de manzanilla de Sanlucar.

Buen provecho y salud.